La carboxiterapia es una de las mejores opciones para frenar la
celulitis, el exceso de grasa, la flacidez o el envejecimiento corporal.
El método consiste en usar terapeuticaemnte el gas dióxido de Carbono (CO2) por vía subcutánea, no requiere de ningún tipo de cirugia.
Existen evidencias científicas en publicaciones de investigadores que
respaldan las bondades de la Carboxiterapia, las cuales son un efecto beneficioso en el organismo al mejorar la microcirculación, favorecer el drenaje linfático y reducir grasas localizadas.
El origen de esta terapia se encuentra en la estación de aguas termales de Royat, en Francia, específicamente en la década de los 50, cuando un grupo de cardiólogos, aplicó la terapia a pacientes que padecían diferentes enfermedades relacionadas con la mala circulación sanguínea y la acumulación de grasas. Actualmente está difundida por todo el mundo. La aplicación más usada en la mayoría de países es la subcutánea.
La evidencia muestra que Carboxiterapia no sólo no es tóxica sino que mejora la circulación y la microcirculación en piel, favorece la regeneración de los tejidos y además tiene un costo bajo.
La forma en la que se realiza la carboxiterapia es a través de un equipo especialmente preparado el cual permite regular la velocidad del flujo, tiempo de inyección y monitorear el porcentaje de dosis administrada.
El CO2 actúa en la zona afectada y se elimina muy rápidamente
Lo ideal es poder efectuar dos a tres sesiones por semana en un total de 18 a 20 sesiones corporales, con una duración de 30 minutos por sesión.
En este vídeo tenemos una explicación más extensa y coloquial sobre lo que es la carboxiterapia.
admin 
Publicado en
Etiquetas: 


